Las retenciones a cuenta de los impuestos se aplican sobre los cupones y sobre los rendimientos implícitos en los activos como los pagarés de empresa y constituyen una reducción del cupón o del rendimiento implícito.
Los rendimientos obtenidos por los cupones se consideran rendimientos del capital mobiliario y van a integrarse en la base imponible del impuesto (IRPF). Los impuestos a
los que están sometidos son, por tanto, los mismos que cualquier otra renta del periodo impositivo. Sin embargo, la diferencia entre el valor de la amortización del bono (normalmente el nominal) y el precio que se pagó por el bono tiene la consideración de incremento (o disminución) de patrimonio.